A mi entender, la competencia en el mercado no es entre empresas, sino entre los que tienen la responsabilidad del contacto con los clientes, o sea los “Comercios Minoristas”. Los que perdurarán, serán aquellos que tengan la habilidad de organizarse centrando su proceso en los clientes.
Para ello hay que saber que piensan ellos y escuchar lo que dicen.
Ya no basta con ofrecer buenos productos o servicios. Cada vez que le compran algo a un comercio minorista, los consumidores tienen una experiencia, y de la calidad y el beneficio de los servicios complementarios dependerán que vuelvan a comprarle o decidan por otro competidor.
Por lo tanto, los comercios deben detectar necesidades emocionales de los consumidores y en función de ellas, organizar una serie de productos o servicios que satisfagan o superen las expectativas de estos, “ahorro de tiempo, información online sobre nuevos productos, entrega a domicilio, promociones, distintos beneficios que pueden percibir por mantener la fidelidad con un comercio,” etc, etc.
Esta será la manera de que el precio no sea la única variable de ajuste para diferenciarse de la competencia y darle un valor agregado al proceso, porque con solo vender un buen Producto, ya no alcanza.
Lic Pousada Gabriel
Asesoramiento en Marketing y Ventas