NOVEDADES - NOTICIAS - RAMOS MEJIA

ESTRÉS EN LA INFANCIA


En la asistencia pediátrica actual, un alto porcentaje de casos se vincula a trastornos orgánicos desencadenados por situaciones conflictivas emocionales a las que el niño está sometido en el medio ambiente en el que vive.

Esa presión emocional o estrés puede repercutir más allá de la edad del paciente, desde el recién nacido hasta el adolescente. Y si bien existe el llamado “ESTRÉS POSITIVO”, es el “NEGATIVO” el que se percibe cada vez con más frecuencia en el consultorio y al que nos vamos a referir.

Cuando la presión emocional aparece, se producen cambios en el organismo.
Trastornos hormonales que modifican condiciones biológicas en distintos tejidos (linfáticos), en el aparato cardiovascular, en las defensas, en el sistema nervioso, en el tejido graso y en la piel entre otros. Es por eso que un chico sometido a situaciones de estrés estará más predispuesto a sufrir infecciones, desordenes en la alimentación y en el peso, alteración en los valores de grasas en sangre, tensión arterial u otras patologías orgánicas.

Pero también quedará más expuesto a problemas psicológicos, trastornos de conducta, angustia, ansiedad o depresión.

Así, los dolores abdominales reiterados, los llantos inexplicables, las cefaleas, los problemas de aprendizaje; dificultades del sueño, caída de cabello, tristeza, cambios de humor y hasta exposición a sustancias nocivas, pueden tener origen en una situación que al niño lo estrese.

Estar sometido a estrés negativo en los primeros años de vida puede repercutir en el aprendizaje y generar serios problemas en el desempeño escolar. También impactar en la vida afectiva y desencadenar dificultades en las relaciones interpersonales. Todo depende de la intensidad del motivo que lo desencadena.
.
Ahora, ¿cuáles son las situaciones estresantes a las se expone un chico?

Entre otras, la separación de los padres (capítulo desestabilizador para el niño), el abuso sexual (mucho más frecuente de lo que se cree), violencia familiar, pérdida del trabajo de los adultos, noticias nefastas, exposición a programas de televisión con escenas no acordes a su capacidad de comprensión, juegos de PC agresivos y muchas otras.
La psiquis del chico lo absorbe todo. Y las experiencias de los primeros años de vida seguramente influirán por mucho tiempo o quizá para siempre.

Estamos asistiendo creciente y preocupantemente a transformaciones de conductas humanas que derivan en la pérdida de valores esenciales de convivencia.

Agresiones, peleas, miedos, faltas de respeto, egoísmos, rivalidades y un individualismo extremo dominan la sociedad actual y no contribuyen a la armonía para las futuras generaciones.

Se impone así, al menos, una gran reflexión que desde lo institucional hasta a lo individual promueva transformaciones y siente las bases de un cambio profundo para recuperar valores y mejores estándares en la calidad de vida.

Dr. Raúl O. Garciarena
M.N: 42443 – M.P: 33614
Miembro titular de la Sociedad Argentina de Pediatría

 

 

 

GUíA COMERCIAL - RAMOS MEJIA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Subir

 

 

 

 


 
 




Herctor Trotelli




PITA MARTIN - ADMINISTRACION DE CONSORCIO - RAMOS MEJIA


El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

 

 

 

 

Copyright © 2015 | RamosMejia.com - Una Ciudad para Disfrutar | Un servicio de IDES

ramosdesabores.com SitiodeProfesionales.com LaMatanzaInforma.com.ar FullOffice.com.ar